1. De la vihuela de mano a la guitarra clásica española: Milán, Amat y Antonio de Torres
La vihuela de mano dominó la música cortesana en la península ibérica durante el siglo dieciséis. Luis de Milán publicó en Valencia en 1536 el libro intitulado El maestro. Fue el primer libro impreso de música para vihuela de mano en la historia.
Décadas antes el impresor Ottaviano Petrucci había publicado tablaturas para laúd en Venecia. La vihuela usaba seis órdenes dobles de cuerdas de tripa con afinación por cuartas y una tercera mayor en las cuerdas del medio. La mano derecha alternaba los dedos índice y medio.
- A finales del siglo dieciséis el médico y músico Joan Carles Amat escribió el tratado titulado Guitarra española y vándola. La primera edición de 1596 en Barcelona se perdió y la más antigua que se conserva es la reimpresión de Lérida de 1626. Amat ideó un sistema con veinticuatro acordes rasgueados para la guitarra de cinco órdenes, doce mayores o naturales y doce menores o bemolados. Los acordes se indicaban con números sencillos. El rasgueo popular ganó terreno frente al contrapunto erudito. La guitarra de cinco órdenes cruzó el océano hacia América con esa técnica de acordes y golpes rítmicos.
- El salto hacia la guitarra clásica moderna ocurrió en el siglo diecinueve con Antonio de Torres Jurado. El luthier nació en La Cañada de San Urbano, Almería, en 1817. En su taller de Sevilla construyó en 1856 la guitarra llamada La Leona. Torres aumentó el tamaño de la caja armónica y afinó el grosor de la tapa de picea hacia los bordes. Diseñó un abanico interior de siete varetas simétricas de madera que dio una resonancia limpia y un timbre balanceado. Fijó la escala en 650 milímetros. Aquella plantilla se convirtió en el modelo universal de la guitarra española de concierto.
La técnica histórica de la vihuela se basaba en el dedillo, un movimiento de vaivén del dedo índice que hería la cuerda de ida y vuelta. Más adelante se impuso la pulsación con dos dedos alternados, índice y medio, buscando una articulación limpia y transparente en los pasajes polifónicos.
2. El charango andino: Órdenes dobles y temple natural reentrante
El charango es un cordófono tradicional arraigado en la cordillera de los Andes. En los estudios de música andina se suele situar su origen en la comarca minera de Potosí durante los años del virreinato. Los pobladores indígenas recrearon las vihuelas y las guitarras barrocas traídas por los españoles.
Construyeron una caja pequeña de resonancia usando madera vaciada de una sola pieza o caparazones secos de armadillo. El instrumento tiene diez cuerdas de nailon o metal dispuestas en cinco órdenes dobles.
La afinación tradicional del charango recibe el nombre de temple natural. Es una afinación reentrante con notas muy cercanas dentro de una misma octava. El primer orden se afina en Mi5 con 659,26 hercios. El segundo orden suena en La4 con 440,00 hercios.
El tercer orden tiene una cuerda grave en Mi4 con 329,63 hercios y otra aguda en Mi5 con 659,26 hercios. El cuarto orden suena en Do5 con 523,25 hercios. El quinto orden se ubica en Sol4 con 392,00 hercios.
Al rozar todas las cuerdas al aire suena un acorde brillante de La menor con séptima o Do mayor con sexta.
La técnica tradicional del charango demanda una gran soltura en la muñeca derecha. El ejecutante realiza repiques veloces y trémolos continuos rozando las cuerdas con las uñas hacia abajo y hacia arriba. No se tocan bajos profundos. Cada golpe produce una masa de armónicos que llena el aire en los huaynos y los bailecitos. Las órdenes dobles multiplican el volumen sonoro sin necesidad de usar amplificación.
| 1º Orden (Agudo) | Mi5 / Mi5 | 659,26 Hz | Unísono de nailon | Voz melódica superior |
| 2º Orden | La4 / La4 | 440,00 Hz | Unísono de nailon | Tónica del acorde al aire |
| 3º Orden (Central) | Mi4 / Mi5 | 329,63 Hz + 659,26 Hz | Octava (bordón y tiple) | Octava central característica |
| 4º Orden | Do5 / Do5 | 523,25 Hz | Unísono de nailon | Tercera de La menor / fundamental de Do6 |
| 5º Orden (Grave) | Sol4 / Sol4 | 392,00 Hz | Unísono de nailon | Bajo reentrante superior |
El trémolo andino se ejecuta mediante una vibración continua de la mano derecha en la que el dedo índice o anular frota las cuerdas a gran velocidad. El sonido resultante crea una atmósfera envolvente y sostenida que simula el viento de las alturas cordilleranas.
3. El cuatro venezolano: Afinación tradicional reentrante y frenado del joropo
El cuatro venezolano es el instrumento central de la música de los llanos y las costas de Venezuela. Desciende de las guitarrillas renacentistas de cuatro órdenes que llegaron durante la colonia. El instrumento actual tiene cuatro cuerdas simples de nailon y un mástil corto. Su cuerpo es liviano y sonoro.
El cuatro emplea una afinación tradicional reentrante. La cuarta cuerda se afina en La3 con 220,00 hercios. La tercera cuerda suena en Re4 con 293,66 hercios. La segunda cuerda se sitúa en Fa sostenido 4 con 369,99 hercios. La primera cuerda desciende a Si3 con 246,94 hercios.
Esta primera cuerda queda más grave que la segunda y que la tercera cuerda. Por eso los acordes rasgueados tienen una sonoridad compacta y dulce.
La mano derecha en el joropo llanero cumple una función de percusión armónica. El instrumentista mezcla rasgueos rápidos con el frenado o chasquido seco. En el frenado el canto de la mano derecha apaga las cuerdas en el mismo instante del golpe. El ritmo básico combina compases de tres cuartos y seis octavos en una alternancia viva. Los acordes marcan el pulso de la fiesta campesina.
| 4ª Cuerda | La3 (A3) | 220,00 Hz | Bajo fundamental de la afinación |
| 3ª Cuerda | Re4 (D4) | 293,66 Hz | Cuarta justa superior |
| 2ª Cuerda | Fa#4 (F#4) | 369,99 Hz | Tercera mayor de Re / nota más aguda |
| 1ª Cuerda (Prima) | Si3 (B3) | 246,94 Hz | Reentrante grave / sexta de Re |
El frenado llanero requiere relajar la muñeca derecha y cerrar los dedos en semicírculo. En el mismo movimiento descendente las uñas tocan las cuerdas y la palma o el canto exterior de la mano las silencia sobre la tapa, produciendo un sonido percusivo seco y resonante.
4. El tiple colombiano y el requinto de trío: Polifonía criolla y virtuosismo melódico
El tiple colombiano es el instrumento tradicional de la región andina de Colombia. Posee doce cuerdas de acero distribuidas en cuatro órdenes triples. En los tres órdenes más graves la cuerda central es un bordón grueso y las dos cuerdas laterales son alambres finos afinados una octava arriba.
El primer orden lleva tres cuerdas lisas afinadas al unísono en Mi4 con 329,63 hercios. Esta distribución octavada produce una sonoridad metálica y brillante que acompaña bambucos y pasillos con gran claridad.
- El requinto de trío romántico surgió en México durante los años cuarenta. El músico Alfredo Gil, integrante del trío Los Panchos, mandó construir una guitarra más pequeña para sobresalir en los pasajes solistas. El requinto se afina una cuarta justa más alta que la guitarra convencional, con notas La2, Re3, Sol3, Do4, Mi4 y La4. Su tiro más corto y su tensión alta permiten ejecutar adornos rápidos y trinos con púa que atraviesan el acompañamiento de las guitarras rítmicas.
En el tiple se utiliza el rasgueo con el pulgar y el apagado con la palma para marcar el pulso del pasillo. En el requinto el instrumentista sostiene una púa rígida de carey o plástico entre el pulgar y el índice, punteando con ataques alternados hacia abajo y hacia arriba para lograr pasajes de semicorcheas veloces y definidos.
5. Síntesis pedagógica y bibliografía histórica
Estudiar estos instrumentos tradicionales enriquece la técnica de cualquier guitarrista moderno. La vihuela y el cuatro enseñan a conducir voces con afinaciones reentrantes sin depender de bordones graves. El charango desarrolla la agilidad en la muñeca derecha mediante repiques y trémolos. El tiple y el requinto entrenan el oído para equilibrar órdenes múltiples y melodías solistas con púa.
Las fuentes históricas y los estudios musicológicos consultados para esta monografía reúnen los siguientes libros.
- 1. Luis de Milán, 1536. Libro de música de vihuela de mano intitulado El maestro. Valencia.
- 2. Joan Carles Amat, 1626. Guitarra española y vándola en dos maneras de guitarra castellana y cathalana de cinco órdenes. Lérida.
- 3. José Luis Romanillos, 1987. Antonio de Torres, guitar maker, his life and work. Shaftesbury.
- 4. Ernesto Cavour, 1980. El charango, su vida, costumbres y desventuras. La Paz.
- 5. José Peñín y Walter Guido, 1998. Enciclopedia de la música en Venezuela. Caracas.
- 6. David Puerta Zuluaga, 1988. Los caminos del tiple. Medellín.